
Erróneamente se consideran parte de la lactancia.
¡Dar el pecho no debe doler!
Las grietas son heridas o lesiones generadas por una incorrecta posición del bebé al succionar: con su boca debe abarcar la mayor cantidad de areola posible, y no sólo tomar el pezón.
Cuando aparecen hacen que la toma resulte muy dolorosa. Para curarlas, lo primero es corregir la posición en que se pone al bebé al pecho, no suspender la lactancia mientras se curan, no lavar los pechos antes o después de las tomas, y dejar secar los pezones al aire con unas gotitas de la propia leche luego de amamantar.
No obstante, podrías seguir sintiendo dolor. Si es así, es muy importante establecer qué tipo de dolor tenés para resolver la situación y que disfrutes mucho al dar de mamar a tu hij@. Podés contar con nuestra puericultora para una consulta personal o a distancia
;)
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